La gestión del talento senior

El talento senior se ha convertido en uno de los ejes que guían a las empresas y organizaciones a través de su experiencia, temple y compromiso. Hay que poner en valor ese talento en el mundo de la comunicación, pues es un activo estratégico en riesgo de pérdida y de difícil reemplazo por el mal llamado relevo de la experiencia.

“En la juventud aprendemos y en la vejez entendemos” decía Marie von Ebner-Eschenbach.

La mentira angular que han interiorizado los equipos de selección es el tópico de que la tecnología y el envejecimiento no son compatibles, cuando está más que demostrado que los seniors son el escalón dentro de la empresa que más capacidad tiene para formarse, debido a su madurez y su experiencia.

En un mundo tan cambiante como es el de la comunicación, han supuesto un ejemplo de adaptación a una sociedad donde prima la inmediatez, una sociedad líquida en constante cambio, han sido esos seniors los que se han adaptado a los cambios “sin miedo al humo de la digitalización” (Jorge Bogas)

Otro de los errores de bulto que comenten los equipos de selección de personal es asociar el talento a los juniors, olvidando que éste es el resultado del capital humano, la experiencia y el conocimiento, valores que no están del todo presentes en la juventud. Estas capacidades del senior, permiten un buen análisis, estudio y diagnóstico de la información, que resulta en una buena estrategia de comunicación y en un mejor plan de comunicación.

El Prestigio personal y profesional es un valor en alza y de difícil imitación, y son ellos los que lo encarnan, con su experiencia, temple y la sabiduría que da la edad.  Hay que visibilizar tu talento, su integridad y su dignidad, el humanismo de la madurez.

La experiencia es un valor que se adquiere con las distintas vivencias consumidas con tiempo, lo que diferencia el talento senior y al talento junior. Contar con talento senior en una organización es una garantía de éxito, basado en el capital intelectual, la innovación y la creatividad.

Hoy día se hace necesario un ejercicio de responsabilidad por ser más y mejor profesional, y los seniors encarnan una faceta que no tienen lo juniors (porque no la han necesitado aún) y es la alta capacidad de adaptación, en concreto al mundo de la comunicación en redes sociales.

Pensemos por un momento en esas personas que empezaron su andadura laboral de una manera y el boom tecnológico de la comunicación les ha obligado a gestionar un cambio total en su percepción del trabajo y en la forma de hacer las cosas.

La ética y la transparencia son las piedras angulares de la comunicación corporativa. “El cómo” tiene mucho valor porque es lo que define a la empresa ante sus audiencias y ante la sociedad, y la gestión del talento senior es clave a la hora de avanzar al futuro en la comunicación de la empresa. El talento junior y el talento senior se complementan: el uno necesita del otro en la estructura de las compañías/instituciones.