La Responsabilidad Social Corporativa de las Instituciones y Empresas

La responsabilidad social corporativa es en los últimos años un factor crítico en el sector empresarial. La empresa como organización desempeña un papel clave en la sociedad no solamente restringido a la creación de riqueza y empleo. La empresa no se considera como un ente abstracto sino como una institución social con derechos y obligaciones.

“Las empresas exitosas del futuro serán aquellas que decidan alinear los valores de la empresa con los valores humanos de sus empleados. Los mejores talentos quieren hacer un trabajo que contribuya a la sociedad, con una empresa cuyos valores compartan, donde sus acciones cuenten y sus opiniones importen”

Jeroen van der Veer.

Shell

El capital humano ha sustituido el cortoplacismo en la búsqueda de beneficios económicos por una mayor empatía al impacto no sólo económico, sino social y medioambiental. En definitiva, se trata de un cambio de paradigma en el que la persona empieza a tomar un papel protagonista en la acción empresarial.

Por ello, la sociedad exige a las empresas y organizaciones que actúen de forma coherente y responsable.

Para una empresa que es consciente de que su actividad, producto, opinión, puede calar en el sentir, la forma de pensar y de hacer de la sociedad, debe tener una responsabilidad, profesionalidad y rigor contrastados.

Es responsabilidad de las empresas la creación de un entorno de confianza y calidad capaz de provocar en el cliente y la sociedad una percepción positiva sobre la marca, un pensamiento propio.

Y he aquí la clave: mi compañía, institución o marca, ¿inspira confianza en las personas?

Capital humano, comunicación y transparencia son actuaciones que elevan la confianza en nuestra marca y la coherencia empresarial es la base de la misma.

La confianza es un intangible activo, resultante de otros valores que configuran la responsabilidad social corporativa de la institución y de obligado cumplimiento por la organización, y es un valor altamente apreciado por las organizaciones que repercute en su reputación e imagen.

Explicar qué hacemos, cómo lo hacemos y porqué lo hacemos. Alinear el comportamiento de la marca con las sensibilidades de los clientes y de la sociedad es lo que marca la diferencia entre unas empresas/instituciones y otras.